Búsqueda...
Ningún resultado.
Un NAS (Network Attached Storage, o «almacenamiento conectado a la red») es un dispositivo de almacenamiento conectado a una red que permite a varios usuarios y dispositivos acceder a archivos de forma remota.
Un NAS se utiliza principalmente para centralizar el almacenamiento de archivos como documentos, fotos o vídeos, de modo que estén accesibles desde un único lugar en lugar de estar dispersos en varios ordenadores o discos duros. También permite realizar copias de seguridad de ordenadores, teléfonos o servidores, a menudo de forma automatizada.
Facilita el intercambio de archivos entre usuarios de una misma red, ya sea en casa o en la oficina. El NAS también puede servir como servidor multimedia, capaz de reproducir vídeos, música o fotos en dispositivos compatibles como una TV, un smartphone o una caja multimedia, mediante DLNA, Plex, etc.
Algunos modelos ofrecen acceso seguro a los archivos incluso a distancia, a través de Internet. Por último, muchos NAS también pueden funcionar como servidor web, servidor de correo o incluso alojar máquinas virtuales.
Para una empresa, un NAS ofrece numerosas ventajas concretas. Ante todo permite la centralización de los datos, lo que simplifica considerablemente la gestión informática. Los archivos de negocio permanecen siempre disponibles y la seguridad frente a la pérdida de datos se refuerza. Además, un NAS suele costar menos que un servidor completo, al tiempo que ofrece una buena escalabilidad: es posible añadir discos, memoria o servicios según las necesidades.
En cuanto al almacenamiento colaborativo, todos los empleados pueden acceder a los mismos archivos desde sus equipos, con una gestión precisa de los permisos para cada usuario o grupo (solo lectura, escritura, etc.). El NAS también se encarga de la copia de seguridad periódica y automatizada de los puestos de trabajo, servidores y bases de datos. Algunos modelos incluso permiten la replicación hacia otro NAS o hacia la nube, garantizando así la redundancia de los datos críticos.
La seguridad es otro punto fuerte: los datos pueden cifrarse, el acceso se protege con contraseña, VPN o doble autenticación, y todas las acciones quedan registradas en registros (logs) para asegurar la trazabilidad. En virtualización y alojamiento, los NAS profesionales como los de Synology o QNAP pueden alojar máquinas virtuales o contenedores Docker. También pueden actuar como servidor de archivos, servidor web o incluso servidor Git.
Por último, el acceso remoto se facilita mediante conexiones VPN o portales seguros, lo que permite a los colaboradores trabajar a distancia mientras sincronizan sus dispositivos con el NAS. La escalabilidad está garantizada gracias a la posibilidad de añadir discos adicionales o ampliar la capacidad mediante cabinas externas, con gestión RAID para asegurar la tolerancia a fallos.
Un NAS puede, en algunos casos, sustituir a un servidor, pero esto depende en gran medida de las necesidades específicas de la infraestructura. No es una solución universal y sus capacidades pueden ser limitadas según los usos.
No obstante, un NAS es perfectamente adecuado para ciertas funciones. Puede sustituir a un servidor si el objetivo es centralizar y compartir archivos, actuando como servidor de archivos. También conviene si buscas implantar copias de seguridad automáticas para los equipos y los servidores.
Algunos NAS permiten incluso alojar un sitio web sencillo o servicios básicos gracias a la compatibilidad con herramientas como Apache, MariaDB o PHP. También pueden gestionar usuarios y sus permisos de acceso, integrando en ocasiones un equivalente de Active Directory.
Por último, los NAS de gama alta —como la serie “+” de Synology o la gama TVS de QNAP— ofrecen la posibilidad de ejecutar algunos contenedores o máquinas virtuales ligeras, ampliando así su campo de uso más allá del simple almacenamiento.
Un NAS no siempre puede sustituir a un servidor, especialmente cuando las necesidades se vuelven más exigentes. Muestra sus límites en varias situaciones en las que un servidor dedicado sigue siendo preferible.
Por ejemplo, si alojas aplicaciones de negocio complejas o pesadas, como un ERP o una base de datos de gran tamaño, es probable que un NAS no ofrezca el rendimiento necesario. Del mismo modo, si tu infraestructura requiere mucha potencia de cálculo o una gran cantidad de RAM, un servidor será más adecuado.
El NAS también alcanza sus límites cuando se desea una personalización completa del entorno software, incluido el sistema operativo y configuraciones avanzadas. Por último, para gestionar un gran número de conexiones simultáneas o soportar cargas de red importantes, un servidor dedicado sigue siendo la mejor opción.
Un NAS ofrece un conjunto completo de funcionalidades adaptadas tanto a un uso personal como profesional. Permite el almacenamiento centralizado de archivos, accesibles desde cualquier dispositivo conectado, ya sea Windows, macOS o Linux, tanto en red local como a distancia mediante VPN o HTTPS seguro. La organización se realiza en carpetas compartidas, con una gestión detallada de permisos (lectura, escritura, administración). También es posible crear usuarios y grupos, controlar el acceso por carpeta, protocolo o aplicación e integrar el NAS en un Active Directory o LDAP.
En cuanto a copias de seguridad, el NAS cubre puestos de trabajo, servidores o bases de datos, con backups planificados, incrementales y cifrados. También ofrece instantáneas (snapshots) para volver a un estado anterior, así como replicación hacia otro NAS o a la nube (AWS, Azure, Google Drive, etc.).
Algunos modelos profesionales integran aplicaciones servidor como servidores de archivos (SMB, AFP, NFS), FTP/SFTP, web (Apache/Nginx con PHP/MySQL), correo, multimedia (Plex, DLNA), además de virtualización (máquinas virtuales) o contenedores (Docker, Kubernetes). Permiten alojar VMs Windows o Linux, desplegar servicios vía Docker y dar soporte a hipervisores como VMware, Hyper-V o Proxmox para la copia de seguridad de máquinas virtuales.
La seguridad también es un punto fuerte, con cifrado de volúmenes o carpetas, cortafuegos, antivirus, bloqueo de IP maliciosas, doble autenticación, certificados SSL, así como registros de auditoría y alertas del sistema. El acceso remoto se realiza de forma segura mediante navegador, aplicación móvil, WebDAV o VPN, con posibilidad de sincronizar varios sitios o compartir archivos a través de un enlace seguro con caducidad y contraseña.
Por último, el NAS ofrece herramientas de monitorización y registro, como una interfaz de administración que muestra estadísticas de carga, temperatura o errores, alertas por correo o SMS y un seguimiento preciso del estado de los discos, del desgaste de los SSD o del funcionamiento de los ventiladores.
Objetivo
Desplegar una solución Synology de almacenamiento en red centralizado y seguro, destinada a empresas para cubrir necesidades de compartición de archivos, copias de seguridad, alojamiento de aplicaciones y protección de datos, manteniendo una administración sencilla.
Objetivo
Implementar una solución de almacenamiento en red de la marca QNAP, capaz de centralizar datos, asegurar copias de seguridad, alojar servicios de negocio (ERP, base SQL, VMs) y garantizar la continuidad de actividad, con una interfaz potente y modular.
SQP-IDATA desde 1986
Un comercial dedicado
Pago 100% seguro
Entregas en 24h, antes de las 14h
más de 15.000 referencias de productos
Precios personalizados